Somos el motor que impulsa el desarrollo y bienestar de nuestra comunidad. En esta página encontrarás toda la información sobre nuestros servicios, autoridades, noticias y actividades. Estamos comprometidos con el progreso de Clorinda y trabajamos para brindar un mejor futuro a todos los ciudadanos.
El 20 de septiembre de 1899 Roggero Bossi le vende a Juan Manuel Marana las tierras y nueve días
después Manfredi de Hertelendy adquiere 80 mil hectáreas.
En aquel entonces nuestras tierras eran visitadas por malvivientes y cazadores provenientes del
Paraguay. Se plantaba tabaco, naranjos y mandarinas.
En este informe, los primeros 29 años de vida de Clorinda.
El 14 de febrero de 1889 el gobierno de la nación autoriza la transferencia de los derechos de
propiedad de cien mil hectáreas en las márgenes del río Pilcomayo de don Benjamín Zapiola a favor de
la sociedad Roggero Bossi y Cia. El titular de la firma tenía por esposa a doña Clorinda Pietranera;
tía de don Manfredi de Hertelendy.
Con motivos de los trabajos emprendidos por los concesionarios de Clorinda se establecieron muchos
pobladores, el gobierno nacional mantuvo una guarnición sobre el río Pilcomayo.
Sin embargo según carta manuscrita del archivo privado de la familia de don José Fernández Cancio,
él asevera: “...el día 12 de julio de 1892, llegué a este punto que hoy se llama Clorinda, entonces era
conocido como fortín Fotheringham y no había en esta zona un solo habitante mas que indios de la tribu Toba.
Habitaban este paraje los caciques Tankaidé y León, con una tribu mas o menos de 1500 aborígenes,
traté por todos los medios su amistad ocupando algunos de ellos en el trabajo, fue mi primera
ocupación dedicarme a la agricultura, en especial al cultivo del tabaco, para ello desmonté tres
hectáreas de bosques y aquí ocupé algunos de los aborígenes pagándoles habitualmente el jornal...”
A partir de la concesión otorgada por el gobierno federal al ciudadano don Roggero Bossi, quien
transfirió la venta al señor Juan Manuel Marana por escritura del 20 de setiembre de 1899. Por ese
mismo decreto se autoriza la mensura de las propiedades actuando como profesional el ingeniero
Gernulfo Sol. Los lazos familiares que unían a Juan Manuel Marana con Manfredi de Hertelendy
hicieron posible la futura sociedad a comienzos del siglo XX.
Por otra parte y según la escritura del 29 de setiembre de 1899, protocolarizada ante escribano,
Manfredi de Hertelendy adquiere oficialmente en propiedad la cantidad de 80.000 hectáreas. Esta
parcela fue inscripta en el registro de la propiedad el 17 de junio de 1907 con motivo del posterior
arrendamiento producido en favor del señor José Fernández Cancio, de conformidad con sus memorias,
apuntes y la escritura a favor de los hijos menores de edad de Manfredi de Hertelendy se aprecia un
período de explotación agrícola, maderera, e instalación de unidades ganaderas con explotación de
tambos.
En el año 1904 se hicieron los primeros cultivos de naranjos y mandarinas en el lugar que se conoce
hoy con el nombre de El Porteño. En el año 1905 fundó el establecimiento Galileo en la margen
izquierda del río Pilcomayo (territorio paraguayo) con una fábrica de tanino que aún existe. En el
año 1906 los descendientes de Manfredi de Hertelendy lo nombran a José Fernández Cancio arrendatario
general del campo. Es entonces cuando dio acceso a la población figurando entre los primeros, Don
Carlos Zecchi, Juan Garcete, José Capello, Vitale, Beterette, Caballero... Los pobladores tenían
obligación de construir un rancho con los materiales que sacaban del mismo campo y plantar por lo
menos doce naranjos por año. “...en el mismo año instaló fábrica de ladrillos para construir la
primera casa de material de estos lugares utilizando las maderas y arenas del lugar trayendo cal de
Asunción (República del Paraguay). Abrió la primera casa de comercio y panadería siendo los dueños
los señor Egert y Soloaga... En el año 1910 tenía poblado El Porteño; Riacho Negro; Garcete Cué y
Clorinda... En el año 1918 dejó de ser arrendatario general, años antes (1904) había fallecido el
propietario y pasó los bienes de la viuda e hijos, los que en el año 1918 vinieron a manejarlos
personalmente...”
Lo que presentamos es nuestro pequeño aporte de la historia de CLORINDA, realizado mediante la
recopilación de información extraída de recortes periodísticos de décadas anteriores y datos
proporcionados a manera de anécdotas de personajes que han vivido y forjado este segmento de la
historia de nuestro pueblo.
Un informe producido al Ingeniero Tapia por el funcionario Garay Ponce de fecha 14 de Agosto de
1914, habla sobre un núcleo de población que se ha formado, el más importante de la zona, “COLONIA
CLORINDA” y la necesidad que él ve de expropiar por lo menos una legua para facilitar la formación
de un pueblo. Por la situación estratégica que posee Clorinda, frente a Asunción del Paraguay y
distante una hora y cuarto en lancha a nafta, le ofrece un porvenir seguro y cercano. La posibilidad
de construir edificios públicos como la Sub prefectura de Aduanas, Policía, Escuelas, Puerto, etc. ,
los cuales, aunque existían eran ranchos de palma.
Con los primeros pobladores de la región llega la fe cristiana al actual suelo clorindense y en
diversas formas se manifiesta el fervor religioso o el simple deseo de paz de quienes creen en el
todo poderoso.
La gran familia de la parroquia “Nuestra Señora de los Ángeles” comienza a integrarse con miembros
“exclusivos” en 1922 (si bien el obispado de Santa Fé ha recibido recién el 19 de Octubre de 1926)
con la autorización del Obispo Monseñor Borneo para la “Colonia Clorinda” el 18 de Agosto de 1922 al
Pbro. Doctor Carlos Lavalle bautizó a Pura Concepción Riberos que nació el 8 de Diciembre de 1921, y
los siguientes bautismos corresponden a Leocadio José Gimenez y Felipe Roa.
Desde 1922 cuando se abren las actas de “ Nuestra Señora de los Angeles”, son los primeros
responsables de la parroquia de Clorinda los Sacerdotes Pedro Chenú, Lorenzo Bordenave, Juan
Bellacq, y Fr. Buenaventura Giuliani, y otros.
Las primera parejas que celebraron sus matrimonios en la parroquia: el 7 de Febrero de 1927 se unen
en matrimonio Juan de Dios Domínguez y Salustiana Victorina Fernandez celebrado por el Padre Chenú,
con acta firmada por el Padre Giuliani, responsable de la parroquia. Luego el 30 de Abril de 1927,
se casa Marcos Antonio Gomez con Carmen Gabriela Lancieri, y el 29 de Mayo de 1927 Agustín Nuñez con
Gregoria Peralta.
El primer nacimiento que se produjo en la colonia, recién llegado el señor J.F. Cancio fue el de su
hija, Doña María Urbana en el año 1895, que se registró en los libros de la Iglesia de Formosa, así
como los siguientes hasta la integración de la iglesia en Clorinda.
El 31 de Julio de 1931 la Gobernación del Territorio Nacional de Formosa dispuso la creación de la
Comisión de Fomento de Clorinda, concretando la institucionalización del municipio.
La primera Comisión tuvo a Don Rolando de Hertelendy como presidente y a Don José Fernández Cancio
como vicepresidente, Enrique Monti fue el secretario, tesorero Don Bernardo Egert y vocal Don José
Buyatti.
Una vieja casona que aún resiste el paso del tiempo, donde en aquella época tenía asiento un
destacamento de la Policía de Territorios Nacionales, ubicada en la actual calle 12 de Octubre entre
Chaco y Ayacucho, fue la sede de las primeras sesiones de la Comisión.
Sus primeros actos apuntaban a la organización comunal con dictado de las primeras ordenanzas y al
mes se produjo la baja de Monti por traslado y la incorporación de los señores José Manuel Balteyro
y Cipriano Parajón. Mucha y visible fue la labor realizada por el Señor Balteyro en este pedazo de
suelo argentino. Organizo un importante establecimiento ganadero, como así también una carnicería.
Incorporó a la economía de Clorinda, una fabrica de bebidas sin alcohol y soda de gran utilidad para
el pueblo de clima tropical, donde no había otras fabricas similares.
Aquella incipiente organización quedó paralizada algunos años, hasta que se produce la aprobación
del Gobierno Nacional.
El Decreto Nro. 96910 firmado por el Presidente de la Nación Agustín P. Justo en 1936, dice
textualmente: “Apruébase la creación de la Comisión de Fomento de Clorinda dispuesta el 31 de Julio
de 1931”, y fija su ejido municipal con una superficie de 5847 hectáreas y 92 áreas
“correspondientes al trazado de planta urbana, quintas, chacras de dicho pueblo, efectuado por sus
propietarios Señores Hertelendy Hermanos”, según reza su articulado.
Posteriormente se calculó la extensión del ejido urbano hasta alrededor de 8000 hectáreas. Esa
extensión se mantuvo, vale aclararlo, hasta 1979, cuando se produjo la incorporación al mismo de las
tierras comprendidas en Puerto Pilcomayo, varios kilómetros hacia el sur abarcando Riacho Negro, y
las tierras conocidas como Estancia de Oro, en el extremo norte.
En el año 1932, se produce una gran inundación que llegó a cubrir el puente que en ese entonces se
encontraba sobre el actual Zanjón Céntrico entre las calles 12 de Octubre y Libertad.
En este mismo año Don José Fernández Cancio recibía una carta de la Señora Elvira Hertelendy en la
cual decía: “ Don José le mando los Santos para la Iglesia de la Providencia, nombre que le daba a
la actual Clorinda.
En 1939 queda inaugurado el Hotel Hispano Argentino propiedad de J.F. Cancio.
Cuando en 1940 un destacamento de 35 Gendarmes efectuó un recorrido de la zona, e inspeccionó la
frontera natural del río Pilcomayo, los entonces habitantes de la “Colonia Clorinda” tuvieron la
informal presentación del uniforme verde que se constituiría en factor desencadenante del desarrollo
social en la zona.
El 16 de Mayo de 1941 se constituye en la Capital Federal el Escuadrón 16 Clorinda, los gendarmes se
plegaron a la vida ciudadana, se integraron a los núcleos lugareños y formaron sus familias.
Se recuerda como primer médico al Doctor Alluz en el año 1942, que hacía las veces de cirujano,
enfermero, partero, etc. Antes de su llegada traían sobre aviso los médicos del Paraguay con lancha
expresa.
Una de las primeras empresas que realizó transporte de pasajeros y de cargas entre Clorinda y Pto.
Pilcomayo lo hacía con un camión Ford de 4 cilindros por el año 1942.
Ya en 1945, la Empresa SAL PAR realizaba el mismo trayecto, fueron sus choferes Don Carlos
Bobadilla, Jacinto Insfrán, “Yacaré” Cabrera y A. Samudio. En el mismo año, el Correo estaba
instalado en San Martín y Misiones (hoy San Vicente de Paúl), tenía un Radio Postal, que era el
único vínculo radial y telegráfico con el resto del país.
En el transcurso del año 1947 y hasta mucho después llegó a la localidad un gran número de
refugiados, exiliados políticos del Paraguay. En este enjambre humano había hombres de todas las
tendencias y todas las profesiones; médicos, abogados, escribanos, contadores, maestros,
odontólogos, etc.
Para 1948 existían dos únicos hoteles el Hispano Argentino, y el Clorinda de Doña Saturnina Pérez de
Vázquez, que resultaban insuficientes.
La población carecía de luz eléctrica y solamente algunos comerciantes pudientes contaban con el
flujo energético mediante la instalación de motores que funcionaban durante la noche, entre las 19 y
las 22 horas.
Los negocios instalados entonces eran pocos para satisfacer las necesidades locales.
La ciudad contaba con dos Establecimientos de Enseñanza Primaria; La Escuela Nro. 8 funcionaba en su
viejo edificio de la calle Sarmiento, trasladándose luego en 1950 a su nuevo local de la calle
Alberdi entre 25 de Mayo y España hoy (Fernández Cancio) bajo la dirección en ese entonces de Don
Marcelino Ontivero Guerrero. Y la Escuela Nro. 21 que funcionaba en un local de la propiedad de la
Familia Hertelendy, ubicado entre las calles 9 de Julio y Rivera del Río Pilcomayo, bajo la
dirección de Don Simón Cabral.
En el año 1949, Clorinda seguía en repunte censal. Un matrimonio formado por Don Sergio L. Caballero
(Paraguayo), con título de Contador Público y Doña Alicia Fretes de Caballero, Profesora Normal
Superior crean un Instituto de Enseñanza Comercial General, dotando a la comunidad del primer
colegio local de enseñanza media, con el propósito de evitar el malogro de tantos sueños juveniles;
y es así que el 10 de Mayo de 1949 deja inaugurado en la finca número 725 de la calle Sarmiento el
Instituto que fue bautizado con el nombre de “Domingo Faustino Sarmiento” y su inicio constituyó un
acontecimiento de destacadas proyecciones sociales.
En Septiembre del mismo año se crea la Sucursal de Banco de la Nación Argentina en Clorinda; primera
entidad bancaria que funcionó en el interior del territorio.